Pocas cosas gustan más en un espectáculo que unos fantásticos efectos especiales. Bien utilizados en un concierto, una discoteca, un festejo de fin de año o celebraciones varias (como las deportivas), muchas veces, consiguen aumentar la euforia y el asombro de los asistentes creando momentos inolvidables.

Nos hemos acostumbrado a su presencia, pero, pocas veces, llegamos a plantearnos cómo funcionan las máquinas que los producen. Vamos a hablar de algunos de los más populares.

Toma nota

Junto con la máquina de humo, el lanzallamas se ha convertido en una herramienta muy apreciada para crear efectos llamativos aprovechando la fascinación que suele generar el fuego en muchas personas.

Un lanzallamas es un aparato diseñado para proyectar una columna de fuego de manera supervisada. Los equipos que se utilizan en efectos especiales están controlados mediante sistemas DMX. Uno de ellos de seguridad y los otros dos para modificar y comprobar la altura e intensidad de la llama de fuego.

Existen distintos modelos: desde el más sencillo, que proyecta una única columna de fuego de unos 3 metros; los que producen 3 columnas; y los que llegan a producir llamas de hasta 6/7 metros. Todo depende de hasta dónde quieras llegar, pues el límite lo marca tu imaginación.

Para producir el fuego, hay 3 tipos de métodos. Algunos modelos de lanzallamas utilizan gas propano para crear fuego real. Sin embargo, los más comunes emplean botes de spray de fuego. Finalmente, existen lanzallamas que utilizan líquido inflamable en lugar de gas.

Uno de los efectos más bonitos que puede producir un lanzallamas es la posibilidad de que el fuego sea de distintos colores: verde, rojo, naranja y azul. Esta posibilidad se consigue mediante recargas para lanzallamas en botellas de líquido o sprays de fuego.

lanzallamas

En conclusión

El fuego posee fuerza y es un elemento que anima las fiestas. Siempre es buena idea incluirlo para que esta sea absolutamente memorable.